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martes, 7 de junio de 2011

Os voy a contar un secreto... estoy enamorada.



Antes de nada tengo que decirte que hoy que he estado leyendo viejas cartas me he dado cuenta de que le quise más a él. Lo nuestro tenía la miel de la calma, la calma del mar, el océano de la pasión, pero no tenía la chispa de mi corazón queriendo encenderse constantemente contra tu pecho, aunque la mayor parte de las veces lo desease con tanta fuerza que casi estuve a punto de quererte de verdad.

Pero supongo que esto son cosas que solo se saben con el paso del tiempo. Y es que aún recuerdo cómo se me salía la sonrisa cuando me llamaba por teléfono, pero se me salía de verdad, desde debajo del obligo, y no desde los hombros como siempre me pasó contigo. Le quería con ese amor que te hace escribir poesía. Eso tú nunca lo conseguiste.

Hoy solo quiero contaros, a los demás, que estoy enamorada. A ti no, porque la estás mirando a ella en la cama, así que no es algo que te importe, ni que te afecte, ni que merezca tu atención. Solo soy yo hablando de amor.

Él es una persona maravillosa, porque es uno y varios al mismo tiempo. Y así me quiere abrazar. Quiere abrazarme para olvidar un amor que se le escapó de las manos, que quizá no supo gestionar... Y es que no sabe y no sabrá nunca si fue culpa suya. Es un ser tan especial y no lo sabe... No sabe que a veces por las noches me recorro con las manos pensando en él.

Es un poco duro a veces, se hace de rogar. A veces también tengo que ser yo la que le abrace, porque él no cede, pero cuando lo hago siento que le gusta. Y a mí me sube ese calor desde la planta de los pies hasta cada uno de los pelos de mi cabeza. De verdad que siento su calor en mi pelo.

Le gusta leer. Adora la literatura y la conoce infinitamente mejor que yo... pero también la siente como yo. Siente el poder que ejerce cada letra sobre el alma, esa presión que empuja las lágrimas hacia la realidad, desde los rincones más oscuros. Desde los más vacíos. Me habla de los libros, de los escritores, de sus ciudades, de sus museos, de sus parques, de sus ríos, de sus puentes...

También le gusta el cine, y arte. Me lleva a ver museos, y nos pasamos horas y horas mirando las pinceladas, pero también nos gusta el olor de los museos, su silencio, las risas de los niños que rebotan contra las paredes, el aburrimiento de los guardas de seguridad... Le gusta ver cómo me descalzo a escondidas para acariciar el suelo de los museos con los pies.

Y hablando de pies, está secretamente enamorado de la manera en que doblo el tobillo del pie izquierdo cuando cierro los platos. Le gusta oler mi pelo cuando estoy dormida, y me abraza todas las noches para que no me asuste con mis extraños sueños.

También me ayuda a soñar, sin embargo, cuando estoy despierta. Me anima a seguir con mi vida, y le emociona compartir sus planes conmigo.

¡Ah! ¡Y sabe escribir! Escribe tan bien que cada vez que leo sus textos siento que en algún momento debió colarse aquí dentro y robarme todas mis emociones, mis sentimientos, mis sensaciones. Puedo echarme a reír, echarme a llorar... Todo a través de esas manos con las que plasma sobre el papel o sobre el teclado lo que tiene en esa maravillosa cabecita. Quisiera escaparme con él hoy mismo.


Son tantas cosas. Estoy tan enamorada... y él no lo sabe.

viernes, 4 de marzo de 2011

Volver

Cómo no sorprenderme al ver los cambios que pueden llegar a producirse en tan poco tiempo. En apenas una semana he cumplido 24 años, he terminado el curso con las mejores notas de mi vida, he perdido a la personas con la que compartía y hubiese querido compartir tanto cambio... Y en breve empezaré las prácticas. Parece que mi vida, al igual que la sociedad, está entrando en crisis: "Peligro y oportunidad". Por más que quiera cerrar los ojos, por más que me acojone pensarlo, todo va a cambiar. 

No sé si lo que me da más miedo es lo que dejo atrás, o lo que se me viene por delante. La incertidumbre que siento en el pecho es como un abismo. Siempre pensé que el vacío más importante que debía cubrir era el relacionado con mi futuro académico-laboral, y ahora que al fin consigo vislumbrar qué es lo que quiero hacer, pierdo el resto... todo lo demás. 

Cada día que pasa siento que me conozco un poco menos. No, no sé quién soy. Tampoco sé quién soy para los demás, si acaso mi vida tiene algún tipo de importancia en este universo que se me hace tan extraño y doloroso. "En un mundo descomunal siento mi fragilidad", como dice Antonio Vega.

¿Qué es la vida? ¿Comer? ¿Dormir? ¿Dejarse llevar por las horas, minutos y segundos? ¿Llorar? ¿Reír por alegrías efímeras? ¿Leer algún que otro libro? ¿Ver películas nominadas a los Oscar? ¿Pensar? ¿Sentirse solo?

¿Alguien sabe cuál es el sentido de todo esto? Porque yo cada vez lo veo menos claro.

lunes, 1 de noviembre de 2010

46 kg de soledad

Cada vez que te vas me quedo vacía, ligera como una pluma, y me acojono en estos días de tormenta por si acaso me alejo aún más de ti.

El alma, sin embargo, me pesa tanto que tengo que arrastrar los pies y hacer un esfuerzo enorme por sostener la cabeza sobre el cuello, por andar erguida, y acabo con un dolor de espalda de mil demonios.

El reloj camina más lento de lo normal, y estudiar se hace mucho más pesado. No es lo mismo hacerlo sabiendo que estás ahí. A lo mejor temo que al entrar tanto concepto en mi pequeña cabecita salgas tú volando, o quizá me vuelva loca yo misma, y dejes de quererme como en mis sueños.

viernes, 22 de octubre de 2010

Cada día me parezco más a mi padre

Comprendo que los padres se preocupan por nosotros, que nos quieren más que a nada y que todo lo hacen por nuestro bien. Que no quieren que suframos y mil cosas más. Lo comprendo y estoy segura de ello. Pero esas preocupaciones no aseguran que a veces sus técnicas sean las más adecuadas para conseguir aquello que desean.

Cuántos padres habrán condenado a la inseguridad a sus hijos por su excesivo control y preocupación. Cuántos padres habrán perdido la confianza de sus hijos por sus continuas reprimendas y sus escasas palabras de apoyo.

Os equivocáis como padres. Así como nosotros reconocemos que lo hacemos como hijos, admitidlo también vosotros.

Y cuando nos toque, cometeremos los mismos fallos. Casi seguro.

Mi padre se interpone entre yo y mis sueños: "será un fracaso absoluto", "replantéate tus razones porque creo que no son válidas", "camina sobre seguro o lo perderás todo", "no te arriesgues o te saldrá mal", "no estás preparado para eso". Sus palabras se convierten en pesos sobre la espalda que me hunden y me dificultan encontrar las ganas para esforzarme en conseguir lo que quiero.

Lo curioso es que a él su padre, cuando decidió qué era lo que quería hacer con su vida, le decía: "Esto que haces es una pérdida de tiempo, deberías ponerte a trabajar ya en la fábrica, no vas a servir para nada".

Y mi padre, cabezota, no escuchó, sino que se dedicó a estudiar como un animal para sacarse las oposiciones. Y ahora está aquí.

Y él mismo, después de la discusión, me dice: "Cada día me parezco más a mi padre".


...


Tendré que enseñarle a mi padre que estoy, por una vez, segura de mí misma y de lo que quiero.

Pero... ¿Acabaré diciéndole lo mismo a mis hijos dentro de unos años?

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Home, sweet home...

Llegas a casa después de unas vacaciones llenas de amor, y todo sigue igual. Por desgracia. 

Siguen las normas de adolescente, las broncas por nimiedades, las restricciones... Es verdad que cada día siento menos que este sea mi hogar. Es el hogar de personas a las que quiero, pero no el mío. No es ese sitio que me reconforta, que me calma, que es mío y que hago mío cada día. Me siento una huesped, una invitada que alargó demasiado la estancia y que no llega a encontrar su sitio. 


Al menos hoy me siento más preparada que hace unas semanas para dar el paso de partir. Sé que mi madre lo siente por la manera en la que me abrazó y lo que me dijo cuando llegué ayer del viaje. 

Necesito irme de vosotros, y sólo pensar que pueda irme con él... :)

viernes, 16 de julio de 2010

La casa imantada

En esta casa de locos donde nada es mío, donde mi corazón no tiene cama, no hay espacio para las lágrimas, para el dolor. He de sentirme culpable por sentir las discusiones. He de dar la razón siempre, he de huír para no morir de impotencia, para no morir aplastada por la incomprensión. Mi habitación es un falso escondite con las paredes de papel. Las expresiones están esculpidas en las caras como un eterno reproche, y a cada hora, a cada segundo, siento que me señalan, incluso en mis sueños.

Aún así amo sus esquinas, los breves momentos en que no me juzgan. Las mentiras de que soy libre me distraen de la única salida posible: Irme, partir, escapar, descubrir, conocerme, encontrar un lugar donde ser libre, respetarme, moldearme, crecer...

lunes, 12 de julio de 2010

Con la sabiduría que me da el fracaso

Alguna vez hablé de prioridades. Las prioridades toman por mí decisiones como esta.

Eso, y...

que ya no sales en mis sueños.

domingo, 11 de julio de 2010

Chuta, remata y gol

No tenemos conciencia
No tenemos dinero
No tenemos vergüenza
Pero tenemos fútbol

No tenemos principios ni otro pito que tocar
Tenemos un principio grave de anormalidad
Chuta remata y gol

Odio el fútbol

jueves, 8 de julio de 2010

"En cuestión de amores, estás en pañales"

<<¿Es la soledad, la soledad entre la muchedumbre, la peor? ¿Qué hacer con la propia vida? ¿Acaso el mal radica ahí? ¡Tal vez sí! ¿Qué hacer con la propia vida? ¿Para qué sirve? ¿Qué transmitir? ¿Qué valores llevar con nosotros el breve tiempo que nos es concedido entre el nacimiento y la muerte? ¿Qué hacer con la propia vida?>>

Mitterrand

"Yo vivo literalmente al margen de la hitoria. Las únicas demarcaciones de mi vida han sido encuentros sentimentales. no hay otra cosa. Mis pensamientos, mis anotaciones en la agenda, mis proyectos de futuro para después de la tarde, recuerdos, hasta el deporte que tanto me gusta, todo, absolutamente todo tiene que ver con mi capacidad de secudir a los hombres: ¡más simples que un lapicero!

Me lavo el cabello, me arreglo los ojos, me pongo cremas en la cara y me ajusto una falda estrecha de cuero. Se me cruzan los cables. no puedo hacer nada. Me ssiento como embriagada mientras despliego mis encantos y percibo cómo la otra persona cae fulminada. Luego me ensaño siguiéndole la pista, simplemente, dejado de su propia suerte.

[...]

Cuando llegué  a la clínica de Marble Arch, las dos secretarias estaban nerviosas. Y yo feliz. Como si no fuera conmigo.  Quería, eso sí, guardar en un frasco un poco de mi niño. Estaba segura de que sería posible y se lo pedí a la enfermera antes de que me anestesiaran. Me desperté fatal. "¡Mi niño! ¿Dónde está mi niño?", no paraba de repetir, mirándolos a todos como una luciérnaga furiosa. Si ahora viviera tendría quince años. Es terrible. Estoy segura de que, al final, todo revierte sobre uno mismo. ¡Espera! ¡Espera! Hubo mucho más. Fue mucho peor."

Los protagonistas cotidianos del amor y de los celos no reflexionan sobre sus actos y mucho menos son capaces del relato sosegado. En cambio, a los que viven en el mundo de las ideas les esta vedado el de las pasiones. Una vida de braguitas y sentimientos al margen de la historia universal es más corriente entre la gente común. Los que podrían elaborar teorías sobre el amor sólo saben de soledades, desamores y ficciones. Los que viven no saben y los que saben no viven.

[...]

En lugar de zambullirse en la interpretación minuciosa de la pesadilla, es necesario perseguir el destello de un nuevo esplendor.

El viaje al amor, Eduard Punset

sábado, 19 de junio de 2010

Balance

¿Cómo se puede querer tanto el recuerdo de algo que no llegó a existir? ¿Cómo puede ser posible que después de tanto tiempo siga sin saber quién soy? En todos estos años sólo he conseguido una certeza. Creo que no es rentable.



El chico de la espina clavada.
Detrás del odio subyace
un deseo asesino de amor.

¿Cómo pueden mirarme a los ojos
y ni siquiera creerme?
¿Cómo pueden oírme decir esas palabras
y ni siquiera creerme?
Y si no me creen ahora,
¿me creerán alguna vez?
Y si no me creen ahora,
¿me creerán alguna vez?

El chico de la espina clavada.
Detrás del odio hay
un deseo de robar amor.

¿Cómo pueden ver amor en nuestros ojos
y ni siquiera creernos?
Y tras todo este tiempo
no quieren creernos.
Y si no nos creen ahora,
¿nos creerán alguna vez?
Y cuando quieres vivir,
¿cómo empiezas?,
¿dónde vas?,
¿quién te conoce?

viernes, 11 de junio de 2010

...


Maté mi ilusión, mi vida, mi esperanza, el sentido de mi vida. Perdí una oportunidad única e irremplazable. Acabé con la salida...

lunes, 7 de junio de 2010

Soy una soñadora.


Mi problema es que soy una soñadora. Encuentro mil motivos para poner el mundo patas arriba y dejar de ver sentido a todo. Tengo razones para creer que vivir es un sinsentido, que la rutina de trabajo-dinero-consumo es desastrosa, que las relaciones humanas son penosas, están condenadas a repetirse los mismos desastres una y mil veces, que no existe ningún destino ni ninguna meta capaz de satisfacerme en absoluto. Si encuentro motivos para seguir es más bien gracias a mi capacidad de soñar, de inventar, de ver cosas donde no las hay, de imaginar finales utópicos... Vivir en las nubes me salva de la realidad. Y no veo por qué iba a tener que cambiar eso... A lo mejor es que ese no es mi problema. Entonces, ¿cuál?

domingo, 6 de junio de 2010

Las vueltas que da la vida

Parece mentira que a estas alturas aún me sorprenda de las vueltas que da la vida, de los cambios que se producen a mi alrededor, en mis seres queridos, incluso dentro de mí. Aquello en lo que me iba la vida hace años hoy no es NADA, nada en absoluto... quizá una marca, una prueba de los aprendizajes que conseguí extraer de aquellas vivencias. Yo no soy más la misma que sentía aquello, en aquellas circunstancias. Tampoco lo son los demás... y no sé en qué momento se produjo el cambio.

"Hola! acabo de volver del cine y me he conectado para ver si estabas pero no :( y como no podía dejar de pensar en ti me he puesto a leer tus e-mails y... cada vez te quiero mas!! esque no se como decírtelo o que hacer pero quiero que sepas que te quiero muchísimo!!! tengo muchas ganas de quedar contigo a solas, sé que estaré nerviosísimo pero da igual, quiero estar contigo. Nunca una chica me había dicho lo que tu me has dicho y quiero que sepas que eres única y que te quiero!!! y no te sientas la peor persona del mundo por lo de XXX, además ya no stá casi enfadado! me ha dicho que va a pasar de malos royos y (a pesar de las "condiciones" que te puso en el e-mail) ya verás como acabais siendo amigos orta vez (eso espero!!) Ah! una última cosa.... TE QUIERO!!! lo digo por si no te habías dado cuenta



Anda! te acabas de conectar, aunque estás con tu padre y no te voy a poder decir cuanto te quiero! bueno, creo que no se me ha olvidado nada y como ahora estoy hablando contigo por el msn lo dejo, solo una última cosa



TE QUIERO!!!!!"




lunes, 10 de mayo de 2010

Momentos de lucidez

Uno nunca sabe en qué momento puede venirle la lucidez. Me refiero a un estado de conciencia realmente trascendental. Se supone que debería venirte en plena sesión de yoga, practicando el asana del León, o algo semejante. O estudiando algún filósofo. Pero no. A mí me ha venido llegando a casa, al salir del bus. Supongo que como resultado del ruido insoportable de la radio, la mezcla de olores de la gente, y el cansancio de un día "duro" de trabajo. Tampoco lo sé con seguridad. Lo que sí sé es que, al bajar del autobús, me he visto sola, respirando aire limpio, en silencio, sin absolutamenta nada en la cabeza. Y si digo nada tenéis que creerme, sobre todo teniendo en cuenta la cantidad de cosas que me rondan sin parar últimamente. Me he dirigido a casa respirando profundamente, sintiéndome tranquila, y cada vez  que inspiraba se me cerraban los ojos y veía el universo.

Durante todo el tiempo que he tardado en llegar, ha sido así, pero no lo veía como una imagen fija, lejana, ajena a mi realidad, sino como algo que estaba ahí mismo, conmigo, que incluso formaba parte de mí. Ahora, en este momento, sé y siento que formo parte de este mundo, sé que voy a morir... Todo eso ha hecho que vea las cosas como algo maravilloso, y me costaba avanzar, me costaba dar pasos, como si me pesase el cuerpo, y he sentido ganas de llorar de la emoción....

Pero al llegar a casa, aunque me lo imagino igual a como lo he vivido, ya no es lo mismo... no sé cuánto tiempo tendré que esperar hasta volver a sentirme así.

sábado, 8 de mayo de 2010

La dama se esconde

Que la luna se esconda no quiere decir que no siga ahí. Como sigue todo lo demás, cuando se va. También sé si no está que la hierba crece, que las flores nacen y mueren, como la gente que ríe. Sigo mirando por la misma ventana de hace años, pensando las mismas cosas que pensaba entonces. Sigo fijándome en los pájaros, imaginando poesía en las yemas de la primavera, llamadas de auxilio en los aullidos de los perros, soledad en la risa de los niños. Miro el asfalto  y no me siento tan diferente. Sé lo que PASA. Siento los pasos, no puedes engañarme... O acaso es una llamada de auxilio.

martes, 4 de mayo de 2010

Ejemplar defectuoso.


Podría haber nacido sin algún miembro, podría haber nacido con alguna falta visible: tuerta, coja, manca, deforme.

Pero nací con una irregularidad del alma, con un defecto que persigo pero que no consigo reconocer. Algo grave que me pesa en cada paso que doy, alguna clase de cadena que me ata y que me impide avanzar.

Existe una deformidad en mi alma que a mi alrededor se siente, como si fuese la amenaza de un volcán, un terremoto, una catástrofe natural. En cualquier momento  me rompo, y destrozo lo que está a mi lado. En cualquier momento rompo mi vida y voy agrietando mi alma deforme.

Mantente alejado.

miércoles, 28 de abril de 2010

¿Qué podemos esperar de esta sociedad?

Esto es algo que me ocurrió ayer. Algo que me dejó perpleja, conmocionada, llena de rabia y de tristeza.

Al salir de clase iba paseando por la calle en busca de una tienda en la que comprar material escolar. Mientras caminaba iba fijándome en la gente, y en un banquito a unos metros vi a dos viejecitos sentados, charlando con un hombre que estaba de pie y apoyado sobre algo a su espalda. A medida que me fui acercando, me di cuenta de que aquello sobre lo que estaba sentado era el respaldo de una silla de ruedas. El respaldo de una silla de ruedas en la que estaba sentada una viejecita de pelo blanco, y a la que tenía mirando hacia la pared mientras él charlaba.

- Pues nada, qué le vamos a hacer, la sacamos a pasear de vez en cuando...

Los viejos afirmaban con la cabeza y yo no podía dejar de mirar la escena fijamente, mientras esperaba a que el semáforo se pusiera en verde.

- Bueno, adiós.

El hombre se despidió de los viejos, cogió la silla de ruedas y se dirigió hacia el paso de cebra. Yo me fijé en la cara de la mujer, en sus arrugas, y leí sus labios cuando decía con la mirada perdida:

- Adiós, adiós... Adiós.


¿En qué lugar tenemos puesta la mirada que no somos capaces de ver estas cosas? ¿Cuáles son nuestras prioridades? ¿Dónde está nuestra humanidad? ¿Y nuestra empatía?

martes, 27 de abril de 2010

¿Cuándo? Antes de que amanezca...

Tocarme como si fuese a morir al amanecer. Despertarme al amanecer y terminar de leer "El amor en los tiempos del cólera" escuchando el canto de los pájaros, y llorar abrazada al libro. Conversar con una desconocida. Pasear sola por Santander. Conocerme cada día un poquito más, dedicar mi tiempo a entenderme, a quererme al descubrir el amor que siento, y lo bonito que eso es. Compartir con mi familia. Recuperar alguna frase de alguna película que me fascina y que me recuerda irremediablemente a mí. Esperar. Zambullirme en la cama. Tocarme como si fuese a morir al amanecer...


"Cuando antes decias que después de unos años una pareja empieza a odiarse porque ya preveen sus reacciones o se hartan de sus costumbres, creo que para mi sería lo opuesto. Creo que me enamoraré de verdad cuando lo sepa todo sobre mi pareja. Cómo va a peinarse, qué camisa se pondrá ese dia, conociendo qué historia va a contar en una situacion concreta, entonces sabré que estoy enamorada de verdad."



"Si de verdad existe alguna clase de Dios, no debe estar en ninguno de nosotro;, ni en ti, ni en mi, pero quiáas en un pequeño hueco entre nosotros. Si existe alguna magia en este mundo debe de estar en el intento de comprender a alguien al compartir algo... Lo sé, es casi imposible lograrlo, pero.. ¿Que importa eso? En el intento debe de estar la respuesta."

Antes del amanecer

viernes, 23 de abril de 2010

El amor y la pasión

Extraído de http://www.esmas.com/mujer/sexoyamor/amor/559291.html

¿Cuánto dura la magia del amor? "Un estudio reciente descubrió que la pasión, todo un tumulto de emociones, dura generalmente de 12 a 18 meses. Cuando la pareja se acostumbra a lo cotidiano de la unión, ese fuego empieza a disminuir y es sustituido por sentimientos de cariño, unión y serenidad con el ser amado", asegura la antropóloga estadounidense Helen Fisher en su libro Por qué amamos.




 
Qué es la pasión



Más que una emoción, la pasión es una fuerte motivación que nos impulsa y nos dirige con el fin de satisfacer la necesidad biológica de reproducirnos. La pasión es insistente y difícil de desaparecer, y cuando es correspondida le añadimos emociones como la ilusión. La pasión está mezclada con el impulso sexual, pero es muy diferente a éste. Muchas personas confunden la pasión con el ansia de desahogo sexual, pero la pasión y el anhelo de satisfacción sexual se encuentran en distintas zonas del cerebro.



Qué es el amor



A medida que la relación de pareja se alarga, la pasión empieza a cambiar, con el tiempo se va calmando y convirtiendo en un amor profundo. Se van disolviendo aquellas fuertes emociones, el éxtasis, el anhelo desmedido, el pensamiento obsesivo, la energía intensa. Las parejas ya no pasan todo el tiempo mirándose y acariciándose. Pero la pasión se va transformando en sentimientos de seguridad y comodidad, en una sensación de calma, en una unión satisfactoria y feliz con la pareja, cuya vida está estrechamente entrelazada con la tuya.



"Los años logran que el fuego se enfríe y que los corazones ya no ardan, pero se aman el uno al otro de una forma distinta, más cálida y confiada. Lo que perdura es un cariño y una amistad de pareja muy profundos, un sentimiento de vínculo por esa larga convivencia", afirma la antropóloga.



Por qué la pasión se extingue



Si la pasión en la relación fuera eterna, pasaríamos años volcados en la adoración obsesiva del otro, no podríamos concentrarnos en nada más que no fuera nuestra pareja, y sería perjudicial para las actividades diarias. Moriríamos de agotamiento, porque la pasión intensa consume un tiempo y energía enormes. Por lo tanto, nuestro cerebro calma la tormenta de la pasión romántica y nos proporciona la tranquilidad, hasta que volvemos a enamorarnos de otra persona y formamos un nuevo vínculo.



De hecho, la gran cantidad de infidelidades y divorcios en todo el mundo es consecuencia de nuestro impulso de enamorarnos una y otra vez. Pero en nuestro cerebro se desarrollan impulsos de amor calmado y confiado, con el propósito de motivarnos a permanecer emocionalmente unidos a la pareja durante el tiempo suficiente para criar juntos a un hijo durante su infancia.



La separación de la pareja



Cuando la relación de pareja se ha vuelto estable, cómoda y segura, y cuando la euforia de la pasión ha decaído, la mayoría de los matrimonios se acostumbran a una relación duradera que carece del goce de la pasión, algunos acuden a terapia de pareja para intentar renovar la pasión entre ellos, otros buscan un romance extramatrimonial y muchos se divorcian. Como asegura Fisher, "muchas veces la pasión y el amor no se concentran en la misma persona; puedes sentir un gran amor por tu pareja de hace mucho tiempo, y una pasión incontrolable por alguien a quien conociste recientemente".



También existe la modalidad del “doble amor”, en la que los miembros de la pareja siguen juntos pero también forman pareja con otras personas. Como la pareja ya no cubre sus necesidades de pasión, pero no quieren desplazar esa relación duradera, son sinceros y llegan al acuerdo de tener un romance simultáneo con otra persona. Así intentan disfrutar el cariño con la pareja y la pasión con otra persona. Sin embargo, el “doble amor” es utópico, porque el ser humano por naturaleza es celoso y no comparte su amor con gusto. Las parejas que practican el “doble amor” pasan mucho tiempo sufriendo sus propios sentimientos de posesión.



Amor y pasión eternos



Existen algunas relaciones de pareja largas en las que la pasión vuelve a ser intensa en los momentos de novedad o aventura como las vacaciones o las situaciones distintas a la vida cotidiana. Pero también hay parejas que llevan casadas más de 20 años y se mantienen enamoradas toda la vida. En ellas no sólo el amor sino también la pasión los mantienen juntos muchos años en una unión duradera. Son compañeros, comparten su intimidad y además saben equilibrar bien la autonomía con la cercanía… ¡qué suerte tienen!

miércoles, 21 de abril de 2010

¿Qué quiero?

Me quiero a mí. Quiero mis sueños. Quiero alguien que me quiera, y quiero querer a ese alguien. Quiero alguien que sea capaz de comprender mi mirada, que sea capaz de ver lo que yo veo. Que se ría conmigo y ría yo con ese alguien. Quiero alguien que me motive para vivir más y mejor. Quiero alguien con quien compartir, alguien a quien darle todo este amor que llevo dentro y me duele en la garganta. Alguien con quien las pequeñas cosas sean emocionantes. Alguien que me comprenda, y que me ayude a comprenderme. Alguien que me perdone por ser como soy, alguien que aún después de conocerme de verdad, de saber quién soy siga queriéndome, siga queriendo quererme. Quiero quererme a mí misma.